Esta cubana excepcional nace en la familia mambisa de 14 hermanos, que tras incendiar la casa, marchan todos a combatir al monte. Allí se casa con Máximo Gómez y en la manigua les nacen cinco hijos: dos de ellos mueren, y sobreviven Clemencia Panchito y Máximo.
Luego el odioso Pacto del Zanjón en 1878, Manana sigue a su esposo por tierras de América donde nacen Urbano, Bernardo, Andrés y Margarita. En Montecristi, tras la muerte de su hijo, funda el Club Revolucionario “Panchito Gómez Toro” y sigue dedicando sus esfuerzos a la causa mambisa.
Al saber su situación, Tomás Estrada Palma, delegado del Partido Revolucionario Cubano tras la muerte de Martí, le ofrece una pensión. Ella no la acepta y dice que hace más falta el dinero para la lucha. Concluye la guerra y ella, su esposo e hijos viven modestamente. ¡Jamás piden nada por sus servicios a la Patria! |