
Huérfano a los 7 años de edad, lo educa su tío José Agustín Caballero, profesor del Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Pepe también quiere ser maestro y años después ocupa el aula de Filosofía, que antes había sido de Félix Varela, José Antonio Saco y de su tío José Agustín, todos educadores de futuros patriotas.
Cuando la Conspiración de la Escalera (1844), Pepe es detenido y como está enfermo lo dejan prisionero en su casa. En 1848 funda el Colegio de El Salvador, en la Calzada del Cerro, con la idea de que “Educar no es sólo dar carrera para vivir sino templar (preparar) el alma para la vida”.
Don Pepe es maestro de dignidad, amor a Cuba y a la libertad hasta su muerte en 1862. Más de doscientos de sus alumnos siguieron sus ideales y se incorporaron al Ejército Libertador en las Guerras de 1868, 1879 y 1895. Martí, aunque no lo conoció, sintió una extraordinaria admiración por él.