Patriotas Cubanos - Mariana Grajales Coello


Mariana Grajales Coello (1815 - 1893)

Dibujo de Mariana Grajales Coello

“Es la mujer que más ha conmovido mi corazón”, escribió Martí cuando supo que había muerto en Kingston, Jamaica, Doña Mariana, madre de los Maceo y de los cubanos, porque lo dio todo para que Cuba fuera libre.

En 1868, luego del 10 de octubre, hace jurar a sus hijos que lucharán por la libertad: los mayores marchan a la manigua con el padre, y ella los sigue con los pequeños porque su casa es quemada. Cuando Antonio es herido grave y lloran algunas mujeres, ella dice: “¡No quiero lágrimas!”, y a Marcos, el más chico: “¡Empínate, ya va siendo hora de que te vayas al campamento!”. Sus hijos luchan durante treinta años de guerra y todos son bravos mambises.

Cada vez que alguno muere, ella alienta a seguir combatiendo. En el exilio, la casa de la viejecita es refugio de patriotas. Allí va Martí, antes de iniciar la Guerra Necesaria, a rendir tributo a la madre y patriota ejemplar, de ella dirá: “...me acarició como un hijo, y la recordaré con amor toda la vida”.

Desde 1923, los restos de Doña Mariana reposan en su natal Santiago de Cuba (Oriente del país), en el cementerio de Santa Ifigenia.
Libro editado por la Revista Zunzún de la Casa Editora Abril - xhtml 1.0 - css